Las cosas se pusieran duras para ella cuando su marido decidió dejarla por una chica delgada y más joven. Tiro por la borda toda la experiencia que ella tenía dándole placer y quiso apostar por alguien que solo lo quería por su dinero. Pero la vieja obesa no se quedó sentada llorando, ahí mismo encontró la forma de conseguir todo lo que necesita para ser feliz: pollas y dinero. Así que ahora en su casa hace un espectáculo donde se masturba frente a muchos hombres, además de follarla le dejan unos billetes de propina antes de irse y su coño nunca tuvo tanto placer.

Detalles del vídeo

Duración: 12:49
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