Su familia sabía que todo se estaba saliendo de control cuando llego a los 100 kilos. Luego de eso intentaron hacerla entrar en razón para que parara de comer pero no pudieron hacer nada. Porque no sabían que ella estaba enamorada de este que tenía cierto gusto por la carne. Las mujeres grandes ofrecen placeres que los quisquillosos jamás imaginaran. Así que ahora la jovencita es una obesa y todo lo tiene gigante: las tetas, el culo y también las ganas de tener una polla metida en el coño. Obviamente su novio le da su follada sobre el sofá.

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Duración: 27:54
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