Ser una vieja gorda no es tan fácil como parece, todo el mundo ve lo feliz que ella es y piensa que es muy fácil ser ella, pero parece que todo lleva un proceso y esto no sería la excepción. La madura rubia necesita dormir bien y comer toneladas de comida al mes. Eso para poder mantener sus tetas enormes del mismo tamaño. También sus articulaciones sufren y tiene un chaval que da masajes para que se encargue de eso. Tiene que pagarle porque nada en la vida es gratis. Aunque saca un poco de provecho de eso porque hace que el joven se folle su coño, así que no todo es malo.

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Duración: 06:10
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