Su sobrino estaba obsesionado con las enormes tetas de su tía. Eran francamente grandes, y además sin operar. Eso si, su tía era una mujer obesa. Desde siempre había tenido sobrepeso, cosa que a él no es que le disgustara precisamente. Aquél día comenzó a comerle las tetas mientras ella se dejaba. Pero algo le chocó, y es que cuando iban a empezar a follar ella le dijo que quería que se la metiera por su culo. El chico con su polla dura como una barra de metal no estaba como para buscar agujeros, así que ahí donde le dijo la madura ahí la metió.

Detalles del vídeo

Duración: 06:05
Visualizaciones: 31.101 vistas