Esta mujer tenía las tetas más grandes que jamás había visto. Reconozco que solo con eso tenía más que suficiente, pero por suerte no fue lo único. Ella era bastante sexual, es decir, toda una zorra. Comencé por supuesto tocando sus pechos, eran enormes.

Mientras me hacía una mamada se sacó las tetas y comenzó a jugar con ellas, yo alucinaba, no entendía como podía cargar con esos dos enormes pesos, pero a mi me volvía loco verlo. Después de la mamada la penetré, y descubrí que sus tetazas no era lo único que tenía grande, ya que su coño también lo era.

Pero yo seguía hipnotazado por sus pechos, por lo que quise acabar mientras me hacía una impresionante paja cubana. Y justo así fue como acabé corriéndome.

Detalles del vídeo

Duración: 12:00
Visualizaciones: 29.342 vistas