Luego de la fiesta, con mucho trabajo y haciendo maniobras, llega a casa. Ahí tiene que lidiar con la calentura que todos los tíos en el bar no le pudieron quitar, entonces piensa que si este chaval va a vivir en su casa, algo tiene que hacer por ella. Ahí es cuando entra en la habitación de su sobrino y le hace saber que él tiene que complacer su coño, algo que no parece ser un problema para él siempre que no tenga que salir a la calle a trabajar. Por eso luego de dejar que ella le haga una mamada de polla, entonces se pone manos a la obra a follar a la vieja gorda.

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Duración: 08:27
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