Muchos hijos se encuentran con las gordas de sus madres dormidas en la cama, pero pocos son los que piensan en ella como un objeto de placer sexual. Justo así es como él piensa en ella, como un agujero donde meter su polla. Verla ahí tumbada y dormida le ponía caliente, con todo su culazo al aire era irresistible. Empezó a tocarla y a desnudarla, ella se despertó, pero estaba medio dormida aun y no sabía muy bien que pasaba. Cuando se quiso dar cuenta ya tenía la polla de su hijo en la boca.
Después la penetró vaginalmente y se la folló en su cama, aunque al final quiso probar su ano también. Le pegó una buena follada anal a la cerda de su madre hasta correrse.

Detalles del vídeo

Duración: 11:45
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