Que conociera a su chico era importante para ella, siempre fue muy celosa en cuanto a los hombres que frecuentaba porque quería estar segura que de que consiguiera un buen macho que la hiciera feliz. La madura culona quería lo mejor para su hija y por eso cuando llevo al novio a casa, la vieja lo puso a follarse su culo gordo para probar que tan bueno era con las folladas anales. Resulto que la rubia estaba flipando con la polla del tío hasta el fondo de agujero anal cuando su pequeña la consiguieron cuatro patas en la cama donde durmió con su padre muerto.

Detalles del vídeo

Duración: 08:00
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