Su madre es la típica mujer madura con sobrepeso y grandes tetas. A diferencia de otras madres ella ve la masturbación como algo natural y pilla a su hijo pajeándose no le supuso ningún trauma. Ella simplemente sonreía, sabía que era una chico joven con necesidades sexuales. Pero no siempre a esa edad se puede follar tanto como uno desea. Se sentó a su lado e hizo algo que probablemente no haría ninguna otra madre (o casi ninguna). Le dijo que se sacase la polla para ver lo dura que la tenía, el chico lo hizo y tenía una gran erección. Después de eso comenzó a jugar con el rabo del muchacho, primer restregándolo en sus enormes tetas hasta que finalmente se la metió en su coño.
La cerda se puso a cuatro patas mientras el chico le daba una y otra vez, así no tenían que verse las caras mientras follaban. Eso si, el chico acabó corriéndose en la boca de su madre.

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Duración: 08:27
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