Cuando una mujer obesa se pone semejante lencería sexy un hombre no puede resistirse. Me gustan con mucha carne, especialmente con buenas tetas y michelines. Esta cerda lo sabía, por eso se puso una lencería especial que hacía que pareciese que estaba embutida en ella.
Empecé a masturbar su gordo coño con un dildo, no veas como gritaba y gemía la puta. Era el momento de disfrutar yo también, así que me saqué la polla y se la metí entera en su vagina.
A la puta le gustaba sentirme y yo mientras la penetraba disfrutaba de sus enormes pechos.
Al final me corrí en la boca de esa cerda obesa mientras ella sonreía como la puta que era.

Detalles del vídeo

Duración: 35:39
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