Ella era su cuñada, la mujer de su hermano. Se trata de una mujer obesa pero muy exótica por la que el hombre sentía una atracción incontrolable. Aquél día estaba asomado mirándola sin que ella lo supiera, al más puro estilo voyeur. Mientras la observaba se tocaba el paquete, le gustaban las mujeres gordas, pero más aun le gustaba concretamente aquella mujer.

No pudo controlar sus impulsos y entró en su cuarto. Ella se le quedó mirando y su cara de salido y cachondo le delataba, era obvio lo que pretendía. Se sentó a su lado y empezó a tocar y a lamer sus enormes pechos, ella no decía nada. Viendo que la mujer lo consentía siguió desnudándola hasta dejarla echaba en la cama sin ropa. Su polla iba a explotar en cualquier momento ante tal espectáculo en el que estaba mirando todo aquello que deseaba, sabía que era suya.

Y así fue como la penetró. Estuvo follándose a la obesa de su cuñada un buen rato, luego ella fue la que se puso sobre él. Acababa de romper su pasividad y también quería participar en aquella follaba que tan caliente le había puesto también.

Al final con la gorda a cuatro patas el tío no pudo aguantar más, sacó su polla y se corrió en sus nalgas y en sus bragas.

Detalles del vídeo

Duración: 08:04
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