La conoció en un lavadero de coches. A él le van las tías muy gordas, es decir, las obesas. En cuanto se acercó a ella fue a saco, a la mujer se le veía receptiva… tal vez no follase demasiado. Fueron a casa de ella y se dieron una ducha. Allí en el baño pudo disfrutar del cuerpo obeso de esta cerda, la cual tenía michelines en todos los lugares de su cuerpo. Pero no solo era barrigona, sino que además tenía un buen par de tetas que volverían loco a todo hombre. La puso de espaldas y en la misma ducha comenzó a follársela por detrás.

Detalles del vídeo

Duración: 06:07
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