Si vas a follar con una obesa mórbida más te vale tener una polla enorme. Por eso tal vez a ellas les encanta hacérselo con negros, porque ya se sabe que los hombres de color tienen rabos de gran tamaño.

La gorda vivía en una buena casa, con piscina y jardín. Su marido es un hombre con un alto poder adquisitivo, aunque ni la toca. Dice que no quiere follar con ella, que está demasiado gorda. Por eso mismo cuando está sola en casa se aburre y busca consuelo en otros hombres, especialmente en aquellos que más placer puedan darle.

Ahí es donde entra en juego este hombre musculoso y de buen ver, un tío de color que presume de tener una buena polla. A él no le importa que sea obesa, es más, le ponen caliente las mujeres con mucha carne, michelines y de gran tamaño.

Es sorprendente ver como a pesar de ser tan grande y pesar tantos kilos la zorrita es capaz de moverse como una colegiala. Monta al negro, le pone su culazo, todo es poco cuando está disfrutando de una buena tranca. Al final se le corre en la boca, un buen final para una de esas folladas que tanto le gustan a esta putilla infiel.

Detalles del vídeo

Duración: 28:45
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