Literalmente su fuerte es ser una gran cocinera, pero tampoco es que sienta ella que es poco. Ya que sabe que de alguna forma todo hombre necesita comer, y por muy bien que hagan la comida rápida, sentir el olor de un buen pollo frito hecho en casa, es algo a lo que no todo el mundo se puede resistir. Pero lo demás lo deja al culo gordo que tiene, porque se pone a cuatro patas y así recibe todas las folladas que la quiere dar su macho. Con tal de tener su polla atravesada hasta el fondo del coño, ella hará lo que sea que tenga que hacer. Son gajes del oficio de toda zorra casera.

Detalles del vídeo

Duración: 12:00
Visualizaciones: 2.421 lecturas