Sus padres pagan todos sus gastos, siempre fueron condescendientes con ella desde que se empezó a poner rellenita. De alguna forma sintieron que fue su culpa que ella descuidara su cuerpo y se pusiera gorda, así que ahora tratan de redimirse manteniéndola. Así que la jovencita alemana no tiene más nada que hacer que buscar su propia felicidad, y parece que esta solo es posible a cuatro patas y con la polla de un viejo barrigón metida en el coño. la chica debe tener algunos conflictos paternales y solo abre las piernas para los hombre maduros, quienes no tienen problema en follarse su coño.

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Duración: 08:55
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