Sabía que algo extraño pasaba o estaba por pasar. Hablan del sexto sentido, pero nadie dice la capacidad de un hombre de detectar momentos que pueden resultar peligrosos. Aunque en este caso, solo tuvo que hacer algo que no debería hacer porque es pecado, pero nadie sabrá. Porque luego de entrar a la casa de la gorda, se da cuenta que es una zorra infiel mientras le hace sexo oral a su coño. Luego manosea sus tetas y le tiene que dar una follada. Ella se ha lanzado sobre su polla para chupársela y luego le pidió que se la clavara a cuatro patas. Tuvo que hacerlo, es su deber.

Detalles del vídeo

Duración: 06:00
Visualizaciones: 4.737 lecturas