Ser joven tiene algunas ventajas, como por ejemplo poder ligar con mujeres maduras obesas y tener casi un 100% de posibilidades de follártela. Es el caso de este “follaviejas”, que cada noche sale en busca de alguna presa gorda a la que poder follarse. No solo es bastante más económico que irse de putas, sino que además él en realidad las prefiere rechonchas.

Además, la mujer es alemana, y ya sabemos todos lo guarras que son las mujeres germánicas. Sin lugar a dudas son de las más cerdas que puedas encontrarte, les gusta todo del sexo y no se cortan en y para nada.

Así pues tras lamer sus enormes tetas y disfrutar de su coño le ofreció su rabo para que se lo chupara. Y justo después la penetró, primero cara a cara y luego a cuatro patas como si fuera una perra.

Detalles del vídeo

Duración: 06:13
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