Al volverse la más puta de su barrio supo que ya el mundo era suyo, lo físico no importaba porque ya todos tenían seguridad del placer que podía ofrecer su cuerpo. Así que la negrita se puso obesa por tanto comer como bestia, pero igual siguió siendo una de las zorras más buscadas. Porque igual tiene la capacidad de estar montando una polla mientras la tiene metida en el culo. Además sus tetas ahora son muy gordas y el culo es de niveles astronómicos. Lo que quiere decir que el placer que puede ofrecer se ha multiplicado como los machos que la quieren follar.

Detalles del vídeo

Duración: 08:02
Visualizaciones: 10.054 lecturas