Su trabajo de prostituta iba muy mal hasta que un día decidido que no debía esforzarse más, eso de seguir compitiendo con las delgaditas que pasan hambre, ya no iba con ella y entonces dejo que las cosas pasaran como tenían que pasar. El destino está escrito y querer hacer algo, es muy inútil. Entonces ahora es una negra obesa y siempre está a cuatro patas recibiendo una follada por algún cliente que está feliz de tenerla en posición de perrito. Ella tiene mucho placer en su coño y también tiene todo el dinero que necesita para comprar bolsas y zapatos.

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Duración: 11:41
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