La habitación tiene vista a la playa, es lo primero que ella puede notar y mientras observa la luz que puede entrar, se pone las manos en las tetas. Parece que eso le excita un poco, pero se trata de la posibilidad de ser vista mientras hace lo que tenía pensado hacer. El espíritu de exhibicionista brota en ese momento mientras ella le hace una mamada de polla a su amante quien apenas pudo poner las llaves de la puerta sobre la cama. Y sin perder tiempo, ella abre las piernas para estar gozando una clavada en su coño gigante, la negra quiere una follada y la quiere en ese momento.

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Duración: 03:00
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