Si un día descubres por casualidad que tu mujer es una puta adicta a comer pollas, desde gordas queremos decirte que no se acaba el mundo y que puedes aprovechar esta circunstancia para acudir con ella a un club de swingers o parejas liberales para hacer intercambios, ya verás como le coges el gusto a ver cómo otro se la folla y se traga la leche de un puñado de tíos mientras a ti te está cabalgando otra tía. La soltura y la destreza con la que esta gordita mama las pollas que van saliendo por los agujeros de este glory hole delatan que lleva ya un tiempo haciendo esto, también podría ser que llevase años conteniendo sus ganas de comer pollas y se hubiera soltado la melena, pero va a ser que este no es el caso porque esta zorrita tiene mucha mano haciendo sexo oral y bebiendo semen calentito recién exprimido de una verga.

Detalles del vídeo

Visualizaciones: 6.474 vistas