Estar todo el día de pie sirviendo comida que no puede pagar parece ser un trabajo detestable, pero ser joven y sin experiencia laboral es lo que lo ha llevado a aceptar ser un mesonero. Debe pagar sus gastos de alguna forma. Pero parece que la vida ahora le sonríe, porque su jefa obesa parece que quiere que haga horas extra y no precisamente trabajando. Ella quiere que él este mucho rato follando su coño y el chaval está muy feliz de poder tener sexo en el trabajo. Es como divertirse y ganar dinero a la vez, además tiene unas grandes tetas la vieja.

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Duración: 07:20
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