Ya cuando me estaba mamando la polla no podía evitar poner mis manos en su culazo. Y es que hay mujeres que tienen unos culos grandes y curvados capaces de ponérsela caliente a cualquiera. Esta putita estaba gorda, pero a mi me gustan con carne en sus cuerpos, especialmente en sus traseros. Nada más dejar de comerme la polla la puse a cuatro patas. No le iba a follar el ano, se la iba a meter por su coño. Pero eso si, iba a disfrutar follándome a esa perra a cuatro patas rozándome con sus gordas nalgas.

Además de tener un bonito cuerpo, la zorra era muy guapa de cara. Tenía unos ojos angelicales, de no ser por su evidente sobrepeso perfectamente podría haberse dedicado a lo que hubiera querido dependiendo de su físico. Por eso mismo cuando fui a correrme lo hice en su cara, me encantó verla con su boca chorreando mi semen.

Detalles del vídeo

Duración: 09:02
Visualizaciones: 25.975 vistas