No hizo caso a la abuela y mientras crecía, seguía comiendo como loca. Eso de darle placer al paladar se lo tomo muy en serio y ahora es una gorda. Pero tiene 18 años y a esa edad, cualquier chica es atractiva, siempre consiguen quien les dé una follada. Y esta no será la excepción. Porque luego de meterse a la casa del vecino, este pasa un buen rato manoseando su rico coño y luego le da una buena clavada hasta el fondo de la raja. Ella sabe cómo provocar, sus tetas grandes ayudan mucho y al rato ya tenía una metida en su raja y no paraba de gemir mientras follaba a cuatro patas.

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Duración: 10:23
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