Sentir ese escalofríos seguido de esos corrientazos incontrolables que recorren su cuerpo de arriba abajo, es algo que desde que descubrió, no quiere dejar de sentir. Cree que importa poco lo que la sociedad pueda decir, en cien años, luego que ella no este, nadie recordara que eso paso y lo único que importa es que ella haya disfrutado mientras esta en vida. Y la madurita gorda vive gozando un polvazo con su amante sin importarle que su marido la pueda pillar, debió saber que ella iba a ser una esposa puta sabiendo que tiene un coño que le gusta meterse una polla. En todo caso, es culpa del marido.

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Duración: 08:49
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