Su marido despierta y solo abre los ojos, no se mueve de la cama y solo prende el televisor para mirar los deportes. Parece que es el problema clásico de todo matrimonio pero para esta madura gorda es todo lo contrario. Porque básicamente lo tiene donde siempre lo quiere tener, ella lo prefiere acostado que en la calle buscando zorras. Así aprovecha para hacerle una mamada de polla y luego una cabalgada casera. La vieja se mete la polla de su hombre en el coño y empieza a brincar sobre ella, así su rajita obtiene todo el placer que ella quiere todos los días.

Detalles del vídeo

Duración: 18:08
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