Después de dejar a sus hijos se fue rápidamente a la habitación del hotel con un tío al que acababa de conocer. Decía trabajar en el mismo hotel como monitor para determinados ejercicios, era evidente que a la gorda le hacía mucha falta ejercitarse si pretendía perder peso, aunque a nosotros nos gusta así.

Se sacó sus dos enormes tetas, la cerda estaba caliente y no le importaba nada. Salieron a la terraza totalmente desnudos y allí mismo se la comenzó a follar apoyada en la barandilla y a la vista de todo el mundo. Cualquiera que se asomase los podría ver follando, y es que a la madurita le va el exhibicionismo.

No obstante más tarde entraron dentro de la habitación y fueron a la cama, dar el espectáculo un rato está bien, pero era incómodo de cojones. Donde esté una cama que se quite todo lo demás. La gorda se quedó tumbada mientras aquél fornido chico se la folló y acabó corriéndose en sus enormes tetas de madre.

Detalles del vídeo

Duración: 06:01
Visualizaciones: 62.115 vistas