Vivir en familia es algo normal para muchas culturas, al menos mientras los chicos están pequeños. Pero luego de ser adultos se supone que cada uno debe buscar su propia casa para estar solos. A menos que seas latino y la costumbre sea meter 30 personas en una sola habitación. Pero esta madre e hija están tan unidas que no pueden dejar de vivir juntas. Y el problema con el sexo lo ha resuelto con un dildo doble punta que usan las dos juntas. Las guarras comenten incesto y además la hija está autorizada a comerse la polla del padre cuando quiere.

Detalles del vídeo

Duración: 07:49
Visualizaciones: 7.913 lecturas