Se mueve de un lado de la oficina a otro, atiende todos los casos difíciles y resuelve todos los problemas que nadie puede resolver. Sus 200 kilos no le impiden ser eficiente en su trabajo y mucho menos follarse a su jefe. La gorda negra sabe que sus tetas enormes le dan una ventaja frente a las otras zorras de la oficina y no duda en acentuar su puesto en la empresa comiéndose la polla del supervisor. Así que todos los días luego de sus labores, entra a su oficina para mostrarle su coño gigante y que el hombre haga lo que quiera con ella.

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Duración: 30:05
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