Su día cambia cuando de pronto mira que ella entra por la puerta. Siempre da eso de finales felices, parece que no hay otra forma de completar el dinero que siempre necesita para comprar zapatos y bolsos, pero pocas veces puede decir que es un placer hacer bien su trabajo. Aunque este día pinta para mejor cuando la lesbiana le está dando un masaje a una rubia con tetas enormes. Ella adora agarrar a una mujer y tiene la excusa perfecta, porque un hombre no puede darse esos lujos, seria acoso meterle la mano en el coño a una chica sin que ella lo pida.

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Duración: 13:43
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