Ella es una jovencita latina con evidente sobrepeso. Sus tetas y pezones eran enormes y el tío no podía evitar mirarla con deseo. Ella deseaba su polla, solo faltaba que él se animase. Al quitarse los pantalones la zorrita vio que estaba totalmente empalmado, por lo visto tenerla al lado desnuda era suficiente estímulo para que un hombre se sintiera excitado. La zorra empezó a comerse su polla mientras se tocaba su peludo y gordo coño. La guarra empezó a gemir como una cerda en cuanto el tío la penetró. Se la estuvo follando en el sofá primero de cara para ver sus tetazas y michelines, posteriormente la puso a cuatro patas como la perra que era para acabar corriéndose en su boca.

Detalles del vídeo

Duración: 12:00
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