La vieja se sienta en una banca donde sabe que pasan muchos chicos, entiende lo ingenuo que puede ser un joven de corta edad y ella no va a desaprovechar cualquier oportunidad que pueda tener. Es su rutina diaria y ahí es donde la obesa levanta un chaval en el parque para gozar su polla en su casa. Los lleva con la promesa de una comida caliente y luego cuando ellos se dan cuenta, ella les está chupando la verga. Luego la tetona se monta sobre ellos a cabalgar y los deja sentir su coño que aunque está bien gordo, todavía se pone muy caliente.

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Duración: 06:05
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