Tenía que hacerlo, tenía que follarme a aquella tremenda gorda. Siempre me han gustado las mujeres con carne, pero reconozco que jamás había tenido sexo con una mujer de semejante tamaño. Ella llevaba tiempo sin follar de hecho, eso me lo confesó. Y saberlo me puso más cerdo, ya que supuso que estaría muy caliente. Al final acabamos en una habitación de hotel ella y yo solos, ya que estoy casado y no podíamos hacerlo en mi casa.

Pronto aquella cerda grasienta estaba desnuda mostrando su gran barriga y sus enormes tetas, reconozco que solo con verla yo ya estaba empalmado. En un principio no sabía como follármela, yo tengo una buena polla, pero aun así pensé que sería difícil metérsela con tanta carne alrededor. Mientras lo pensaba la guarra agarró mi verga y me hizo la mejor mamada de toda mi vida.

Luego ni me lo pensé, la puse a cuatro patas y como pude le metí la polla entera mientras la follaba a lo perrito. Sin embargo con aquel enorme culo era un poco complicado, a pesar de que me excitaba sentir el roce y los golpes con su trasero. Luego la puse tumbada y se abrió de piernas para enseñarme su gordo coño y así me la seguí follando hasta que me corrí en su boca.

Si puedes tener sexo con obesas ni te lo pienses, son las mejores follando sin lugar a dudas.

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Detalles del vídeo

Duración: 12:32
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