Cada vez que esta gordita se agachaba para meter las bolas el chico con el que jugaba le miraba sus bragas y ese enorme culazo. Desde luego el jovencito no pensaba en meter las bolas, más bien pensaba en meterle su propio taco por el coño a esa cerda. Tras un rato jugando y viendo que el chico era tímido al final fue la misma chica la que se puso frente a él, se arrodilló y le sacó la polla con intención de chupársela. Al mismo tiempo la guarra se sacó sus dos enormes tetas para que el tío viera lo que tenía delante de si. Podía estar gorda, pero realmente era muy buena follando y con esos atributos femeninos no envidia nada de nadie.

El tío se puso muy cachondo lamiendo sus grandes pechos, por lo que abandonó su evidente timidez y la tumbó en la mesa del billar para meterle la polla. Ahora si que iban a jugar a un juego en el que se mete algo en un agujero pero que resulta más divertido.

Detalles del vídeo

Duración: 06:05
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