En la casa hay un horario de llegada, eso obviamente si eres un chaval. Parece que las reglas son solo para los jóvenes, ya los adultos no quieren romperlas y por eso no se aplican a ellos. Pero este chaval va a descubrir que todo en esta vida tiene precio, ya que luego de llegar tarde, su madrastra lo carga en peso para comerse su polla. Es el precio que tiene que pagar por desobediente. Luego tiene que metérsela dentro del coño y no puede dejar de follar a la madura tetona hasta que ella este completamente satisfecha. Creo que la próxima vez que quiera salir sin permiso, lo pensara dos veces.

Detalles del vídeo

Duración: 04:00
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