Desde que descubrió que tenía un vecino negro estaba ansiosa por visitarlo. Un día se armó de valor y fue a por él. Ella es una chica asiática de las que tienen cierto sobrepeso. Es cierto que no es frecuente encontrarse con asiáticas gordas, sin embargo ella destaca precisamente por tener grandes tetas y un culazo tremendo.

La tía fue a por todas hasta que finalmente consiguió poner caliente al tío. Se sacó el rabo y la asiática alucinaba, los tíos orientales no tienen pollas de ese tamaño ni mucho menos, más bien pequeñas.

Comenzó a mamársela, la verdad es que la gordita tenía una buena garganta profunda, ya que se la metía entera. Al rato se puso a cuatro patas, quería sentir ese rabo dentro de su coño y el negro estaba dispuesto a penetrarla.

Se nota que al tío le gustaba ese culo grande que tenía la guarrilla, ya que le daba con bastantes ganas. Después de un buen rato follando al final acabó corriéndose en la cara de su vecina oriental. Nada mejor que tener una vecina tan guarra y viciosa para disfrutar del buen sexo.

Detalles del vídeo

Duración: 28:25
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