Salir de su tierra fue muy fácil, cualquier jovencita latina tiene todas las puertas abiertas en cualquier país del primer mundo; de los hombres nadie quiere nada porque ya hay suficientes vendedores de frutas en las autopistas. Y luego que la gordita llego a la tierra prometida, pensó que era buena momento para estar probando su primera y verdadera polla negra. De esas que son bien grandes y que le dejan el coño bien destrozado luego de follarla. Pero precisamente es lo que le parece genial de las folladas interraciales y lo hace como la puta que es: con muchas ganas.

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Duración: 10:21
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