Luego de salir de la isla pensó mucho en como seria su nueva vida, ya lo había logrado y ahora solo le tocaba disfrutar de la libertad en todo sentido. Un país donde puede comprar lo que quiera y también poder trabajar para comprar lo que quiere es genial para ella. Así que ahora la gordita cubana además de tomar decisiones sobre vida, también disfruta de su sexualidad con pollas realmente grandes. Le gustan largas y negras, que le lleguen hasta el fondo del coño y la hagan tener muchos orgasmos, sin que ningún gobierno le diga que tiene que hacer.

Detalles del vídeo

Duración: 11:00
Visualizaciones: 6.131 lecturas