De siempre me habían puesto muy cachondo las mujeres maduras y no han sido pocas las pajas que me he hecho a su salud, por eso cuando vi a la señora de la limpieza que contrató mi madre casi me da un infarto. Era una mujer madurita de poco más de 40 años y tenía unas tetas tan gordas que prácticamente se le salían de la camiseta. Estaba bastante gorda pero a mi me encantan las chicas con mucha carne y es que siempre es mejor que sobre que falte ¿verdad?. Desde el primer momento hubo química entre los dos, hablábamos mucho porque coincidió que era verano y no tenía que ir a la universidad, imaginaos todo el día solo en casa con ella porque mis padres trabajan y admirando sus enormes tetas, uffffff, estaba realmente cachondo y al final tuve que confesarle que me gustaba. Yo me esperaba un NO rotundo y que se lo tomara a mal, pero ante mi sorpresa me respondió: “creía que nunca me lo dirías, llevo mucho tiempo sin follar porque me divorcié de mi marido hace ya un año”… Menuda puta estaba hecha la tía y yo sin saberlo, pero aún estábamos a finales de Julio y me quedaba mes y medio para comerme a esa zorra de arriba a abajo. Me encantaba chuparle las tetas, el coño y hasta el culo, pero cuando la besaba mientras me la follaba un escalofrío me recorría el cuerpo y creí que me enamoraría de ella. Encima me dejó que le follara el culo y según dijo era totalmente virgen, por lo que llegué a perder la cabeza por ella y parecíamos conejos todo el día follando por toda la casa, luego le ayudaba a limpiar para que mi madre no sospechara nada. A mediados de septiembre se le acabó el contrato y regresó a su pueblo, pero he convencido a mis padres para que vuelva en Navidad, en teoría lo hago porque me sabe mal por ellos y no quiero que tengan que arreglar la casa cuando llegan de trabajar cansados XDDDDD.

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