Nunca quiso ser parte de un mal tercio, pero en este caso resulto no ser malo y aunque sabe que se ira al infierno, tampoco es que vaya a estar solo allá. De existir, seguramente estará lleno por la mayoría de las personas que hace lo mismo y hasta cosas peores. Él no ha inventado el pecado y tampoco es quien para ponerse a pensar en eso. Mientras tanto, prefiere pasar el tiempo follando las tetas de una madurita infiel que le gusta hacerle mamadas de polla y luego que la tiene dura, abre las piernas para que se la meta dentro de su coño. Sus problemas con su esposo no le competen a él.

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Duración: 20:53
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