Ella iba a limpiar el baño, pero yo tenía otros planes. Me encanta lo gorda que está, es una cerda obesa, pero su cuerpo me vuelve loco. La senté en el retrete, la desnudé y empecé a meterle los dedos en su gordo coño. Lo tenía muy mojado, estaba deseando mi polla y yo deseaba metérsela. Tal y como estaba así sentada y abierta de piernas apunté con mi verga y la penetré. Hasta que no me corrí no paré de culiarla, la guarra no paraba de gemir, como disfrutaba del sexo la zorrita.

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Duración: 06:03
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