En su país todo debe ser señalado correctamente, parece que cosas obvias deben ser marcadas con una flecha para que nadie se confunda y luego no exista conflicto en creer que desconocer una ley justifica la falta. Por eso tal vez sus pezones y el ojete trasero tienen tatuajes, una guía para que todos sepan donde tienen que meter la mano. Y como que tiene efecto porque la gorda alemana vive siempre en una follada por el culito. No hay día que ella no tenga una polla metida en el culo de algún tío desconocido que encontró en la calle y metió a su casa para que la follara.

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Duración: 13:08
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