La cosa se fue calentando demasiado entre el masajista y su cliente, tanto, que cuando se quisieron dar cuenta ella estaba abierta de piernas en la camilla y él comiéndole todo el coño. Se podría decir que se hicieron un favor mutuo y es que ni él podía cobrarle por aquello ni ella tampoco, sencillamente un intercambio de fluidos y luego si te he visto no me acuerdo.

Detalles del vídeo

Visualizaciones: 20.001 vistas