Algunos más supersticiosos la acusan de ser una bruja que atrae a los hombres a su casa para hacer que ellos hagan lo que ella quiere. Pero la verdad es más simple y racional. La mujer es buena cocinera y los hombres caen redondos ante buena comida, así que ella les sirve un plato de alimento y luego ellos están tan agradecidos que no les importa que sea una enorme vieja rubia que quiere estar montando su polla. La obesa cabalga como si fuera una chica delgada, así que el golpe de su coño es una bestialidad que nadie quiere dejar de probar como su cocina.

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Duración: 06:00
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