La vida es muy corta para perderla pensando en cómo te ven las personas, lo mejor es pararte frente al espejo y ver lo que tú quieras ver, los demás pueden hacer lo mismo y perder su tiempo haciendo juicios que nadie recordara en cien años. Y es la filosofía que le ha servido a estas dos rellenitas maduras que comparten la polla de un chaval sin ningún temor a terminar en el infierno por adulteras. Lo único que les importa es tener una polla dentro de sus coño porque saben que el infierno no puede existir porque no hay un lugar que pueda albergar a tanta gente.

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Duración: 34:41
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