Su marido le dijo que tenía que bajar de peso porque ya no podía pagar tanta comida que se consumía en la casa. Pero ella tiene muy claro que el único objetivo de la vida es ser feliz, no importa si es mucho o poco tiempo, el tiempo es relativo. Así que siguió con su vida y desde el divorcio no para de follar con desconocidos. Siempre tiene un hombre nuevo en su casa a quien luego de chuparle la polla, lo pone a darle placer a su coño. La obesa es muy lista y además tiene unas tetas enormes que no el gancho perfecto para atraer a hombres incautos e inocentes.

Detalles del vídeo

Duración: 08:09
Visualizaciones: 11.753 lecturas