La mujer llego que no hablaba el idioma y no entendía nada de lo que pasaba a su alrededor, pero siempre estaba sonriente y dispuesta a colaborar. Se veía feliz por tener que ser la sirvienta de este hombre y él pensó que sería una esposa. Luego de casarse con ella, solo pasa sus días clavando el culo de la latina gordita. Ella adora tener una polla grande porque el promedio en su país es muy bajo, así que ahora disfruta mucho las roturas de ano que le hace su marido. También se operó las tetas y ya casi parece una persona del primer mundo.

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Duración: 08:05
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