Siempre la vio como la chica que no quiere tocar, tenía muchas ofertas a su disposición y cuando un hombre tiene una casa con piscina, las opciones se amplían. Pero un día que no esperaba, la mira en su patio con ropa muy ropa intentando tomar el sol. Él no la había invitado y cuando se acerca, es que nota que la rellenita tiene un coño bien gordo. Ahí el morbo se adueña de él y no tiene más opción que sacar su polla y dejar que la jovencita se la chupe. Luego pudo darle una buena follada a la raja carnosa de la putita y ahora parece que ella lo visitara todos los días.

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Duración: 04:58
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