Su marido se lo escogió su padre, parece que las familias de ambos, ancestralmente se unieron y ahora a ella le toca hacer su parte. Es lo que llaman cultura y tradición que generalmente apesta por ser cosas que ya no tienen ningún sentido pero muchas personas insisten en seguir haciéndolo. Pero eso no es problema para la chinita obesa, porque ella puede estar toda la tarde gozando una clavada en el coño por su amante. Este es un tío occidental que como todos, tiene una fijación con las asiáticas y la tetona madurita aprovecha para que le mete la polla y la ponga a gozar.

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Duración: 06:15
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