En su país apenas empiezan a ver qué es lo que se siente empezar a salir del tercermundismo, y las señales aparecen muy rápido. Una de ellas es la abundancia de comida, nadie que viva en comunismo sabe de lo que se trata pero ella no piensa desaprovechar las ventajas del capital. Así que la brasileña está bien gorda y es muy feliz porque sabe que eso no impide que sea clavada a cuatro patas por su amante. Su marido también la folla en posición de perrito porque es la forma como ella puede meterse una polla dentro del coño sin tener que verle la cara al tío que la está follando.

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Duración: 12:21
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